-¿Qué? No es droga -dijo nervioso.
-¿Y qué es? ¿Polvos pica-pica? -dije sarcásticamente.
-Sophie...
-Justin ¿qué haces? ¿Por qué tomas eso?
-Porque estoy sufriendo, lo necesito.
-¿Desde cuando matarte es la solución?
-Para mi lo es desde siempre.
-¿Y por qué sufres? ¿por Tiffany? -me burlé.
-Si... la quería y mira lo que me ha hecho.
-Esto es una locura. No puede estar pasando.
-Sophie....
-No me hables, por favor...
-Pero....
Me fui corriendo antes de que pudiera decir alguna palabra. ¿Por qué hacía eso? hace nada mi mejor amiga se acababa de morir gracias a las drogas y él iba por el mismo camino. Estaba muy preocupada por él, era mi amigo y en el caso de que no lo fuese también lo estaría.
Llegué a casa y me preparé un bocadillo con todo lo que había en la nevera. Comí y me fui a mi habitación a estudiar, tenía muchos exámenes de todas las asignaturas y necesitaba sabérmelo todo bien.
***
***
Llegué al instituto y entré en clase. Las clases se me pasaron bastante rápido pero solamente porque estaba Ayleen conmigo. En el recreo no vi a Justin, pero tampoco me apetecía hablar con él, le consideraba mi amigo y en cuestión de segundos todo eso cambió.
Estábamos entre clase y clase e íbamos por el pasillo Ayleen y yo, cuando de repente vi que Justin entraba por la puerta principal al centro, nuestras miradas se cruzaron y vino a ritmo rápido hacia mí, pero yo estaba ignorándolo.
-¡Sophie!
-Hola...
-Perdóname, por favor... no me gusta que estés así de fría conmigo ¿sabes?
-Ya sabes que hacer para que te perdone...
-Vale, ten -dijo mientras me entregaba el paquete que compró ayer.
-Pero ¿qué haces?
-Es para que sepas que lo voy a dejar.
-Vale, gracias -dije con una sonrisa.
-Bueno me voy que llego un poquito tarde -dijo con sarcasmo.
-Si un poquito... -reí- este chico siempre va con prisas -dije para mis adentros.
Volví a clase y estaba rebosante de felicidad. Lógicamente no lo podía ocultar y Ayleen se dio cuenta.
-¿Qué ha pasado que de repente estas tan feliz?
-¿Tengo motivos para no estarlo? -dije con una sonrisa de oreja a oreja.
De repente llegó el profesor y nuestra conversación se terminó. Hace unos días habíamos hecho un examen de latín y no es que se diga que me salió muy bien, sobretodo porque era una de las asignaturas que peor se me daba.
-Bueno chicos ya tengo corregidos los exámenes.
En ese momento mire a Ayleen; no estaba nada nerviosa. Pero claro, ella no había hecho el examen así que ¿por qué iba a estarlo?
Empezó a repartir todos los exámenes mientras yo me moría de los nervios y vi que le entregaba uno a Ayleen.
-Ayleen ¿por qué te ha dado un examen? -dije en voz baja.
-Hoy he venido antes de que empezaran las clases para hacerlo.
-Ah vale y ¿qué tal?
-Bien, no me puedo quejar, he sacado un 6.
-Eso está muy bien, yo no creo que apruebe.
Me dí la vuelta y allí estaba el profesor. Me entregó el examen, miré la nota y saqué un 2 no me lo podía creer. Me había salido bastante mal...¡pero no para sacar un 2! estaba muy deprimida.
-¿Cuánto? -dijo Ayleen. Le extendí mi examen- tranquila, recuperarás.
-No, no se me da bien latín.
-Sophie -me dijo el profesor.
-¿Si?
-Cuando suene el timbre tengo que hablar contigo.
-Claro Mr. Harrison.
-Querrá regañarme por mi 'notaza' -dije irónica. Ayleen se empezó a reír- me gusta mucho verte reír.
De repente sonó el timbre y me quedé hasta que salieron todos... menos Tiffany.
-Señorita Jones, he visto que tiene problemas con mi asignatura.
-Así es profesor, estudié para el examen, lo juro... pero no sé que me ha pasado. En mi antiguo instituto no teníamos esta asignatura y puede que sea por eso.
-Bueno, debido a sus problemas creo que necesitara ayuda para el próximo examen si quiere aprobar mi asignatura.
-Claro profesor, yo se lo digo a mi padre.
-No, yo tengo a la candidata perfecta.
-¿Cómo?
-Señorita Kern usted va a darle clases particulares a la señorita Jones ¿de acuerdo? Me voy chicas -salió por la puerta.
-¿Tiffany?
-¿Qué?
-¿Desde cuando se te da tan bien una asignatura?
-No sé de que me hablas -salió por la puerta.
-De lo que acaba de pasar, vamos no te hagas la loca.
-Simplemente Mr. Harrison me ve capaz de darte clases, eso no quiere decir que saque buenas notas.
-Vamos, Tiffany... -me metió en el baño violentamente.
-Si ¿vale? si, se me da genial latín y saco sobresalientes pero no quiero que nadie se entere, nadie lo sabe, más te vale permanecer callada o si no...
-¿O si no qué?
-O si no te las verás conmigo. Este secreto lo guardo desde hace mucho tiempo y nadie se ha enterado y no quiero que venga una niñata y me deje en ridículo ¿entendido?
-Claro Tiffany -dije de mala manera.
-Pues eso -salió del baño rápidamente.
Yo seguía sin creérmelo Tiffany Kern ¿sobresaliente en latín? ¿me va a dar clases? ¿tendremos que quedar ella y yo? Pero bueno, si eso me iba a ayudar a aprobar...
Acabaron las clase y me dirigí al autobús. Como siempre iba a estar lleno y me tocaría ir de pie. Llegué a la parada cuando el autobús estaba apunto de marcharse. Empecé a andar hacia el final cuando alguien me cogió violentamente de la chaqueta.
-Hola, puedes sentarte aquí -dijo un chico que estaba en uno de los asientos del autobús y que no había visto nunca y , por tanto, no conocía.
-Ah vale, gracias -dije mientras me sentaba.
-¿Tu eres Sophie no?
-Em... si ¿nos conocemos?
-Me llamo Andy. Encantado, soy un buen amigo de Justin y me ha hablado de ti y de que le has ayudado con lo suyo. Quería darte las gracias.
-¿Por qué? -dije algo confusa.
-Porque le has ayudado con su problema.
-No es nada, he sufrido una pérdida hace poco por lo mismo y no quiero que vuelva a suceder -dije acordándome de Carla- bueno esta es mi parada.
-Vale, bueno ya nos veremos por el instituto.
-Vale, adiós.
Llegué a casa y sorprendentemente el coche de mi padre estaba aparcado.
-¡¿Hola?!
-Hola cielo, estoy en la cocina.
-¿Cómo es que hoy has venido antes?
-Es que hemos acabado el papeleo antes, ¿qué tal en clase?
-Bueno... he suspendido latín.
-No pasa nada, me lo esperaba.
-¿Cómo? -dije ofendida.
-Es que es la primera vez que das esta materia y es bastante difícil. Aquí se empieza a estudiar latín en primero de la E.S.O y tú no tienes los cimientos básicos del latín que son bastante importantes.
-Ya... pero una chica se ha ofrecido para darme clases particulares.
-Eso es genial ¿quién?
-Tiffany Kern.
-Bueno, he hecho pizza casera para comer.
-¿Otra vez pizza?
-¿No te gusta?
-Me encanta -sonreí.
Comimos mientras hablábamos de todo un poco, estas cosas hacían que dudara de volverme a España, pero era lo mejor para todos y sobre todo para mí. Al acabar de comer, subí a mi habitación y caí redonda en la cama donde finalmente me dormí. Un rato después me desperté, me puse el pijama y me volví a dormir.
***
Me desperté, ya que entraba aire fresco por la ventana porque me había dejado la ventana abierta la noche anterior. Por fin era sábado y por ello me quedé un rato tumbada en la cama, no tenía ganas de levantarme y un rato después mi padre abrió la puerta.
-Cielo ¿estás despierta?
-No -le vacilé.
-Hoy vamos a ver a los abuelos ¿vale?
-Si ¡qué diver! -dije sarcásticamente, aunque lo pensé un poco y me dí cuenta de que comparado con el sábado que iba a tener hasta lo era.
-Vístete que voy a preparar el desayuno.
Me levanté de la cama, me puse unos vaqueros, una camiseta gris, un pañuelo gris y unos botines negros.
Y empecé a limpiar mi habitación, que hace mucho que no lo hacía. Estaba todavía la sangre ahí y todo.
-Cariño ¿estás lista? ¡ya está el desayuno!
-¡Ahora bajo!
Bajé a desayunar. Había tortitas con mermelada, en estos momentos me acordaba de los desayunos en España. Ayudé a mi padre a recoger y nos metimos en el coche para ir a casa de mis abuelos, que conocí con 2 años y ya ni me acuerdo de ellos, sólo de verles en fotos.
-Papá ¿a dónde vamos?
-A casa de los abuelos, memoria pez -rió.
-Pero digo que a qué ciudad.
-Ah, lo siento -reía- a Montana.
-¿Eso dónde está?
-A 43 minutos de aquí o así.
-¿Pasaremos allí la noche?
-Puede, seguramente sí.
En todo el viaje tuve tiempo de pensar en toda mi nueva 'vida' sí, es entre comillas porque esto no se puede llamar vida.
-Sophie, estás empanada, te acaba de sonar el móvil.
-Ah, si, no me había enterado.
Era otro mensaje de Raúl.
-Hola Sophie ¿estás enfadada conmigo por algo que he hecho cuando vivías aquí o algo? Es que como no me contestas... no te quiero agobiar pero te echo de menos...
¿Qué? Estaba flipando Raúl López ¿me echa de menos? Me llegó otro mensaje.
-Echamos de menos* Que me he equivocado jejeje.
Decidí pasar de él, como él hizo durante 11 años.
-Ya hemos llegado cielo.
Entramos en una pequeña aldea, al lado de un gran lago. Estaba todo lleno de nieve, era
precioso. Había pocas casas, pero eran impresionantes y todas estaban decoradas con luces o
árboles de navidad en el jardín delantero, parecía que estaba dentro de un cuento de hadas.
-Mira, ahí esta la casa de los abuelos -señalaba a una gran casa azul, con un porche donde había sillas , las ventanas y la puerta blancas y un gran jardín delantero e imaginaba que el trasero era incluso más impresionante. Había un gran árbol decorado y la casa estaba repleta de luces navideñas. 'Por dentro será
aún más impresionante' pensé.
Bajamos del coche y llamamos a la puerta. Nos abrió una mujer que me sonaba mucho, tenía una bonita sonrisa y parecía bastante agradable. Lógicamente era ella, mi abuela paterna.
-¡Hola cariño! -comenzó a llorar- has crecido muchísimo desde la última vez que nos encontramos ¿te acuerdas de mí?
-No, pero te he visto en fotos -se acercó a abrazarme fuertemente y acto seguido, le hizo a mi padre lo mismo.
-Pasad, no os quedéis ahí.
Entramos en esa impresionante casa, era muy grande y acogedora, más que la nuestra. Estaba muy bien decorada y se parecía a éstas casas que salían en las películas de navidad. Por mi me quedaba a vivir allí eternamente.
-Hola -saludó mi padre.
-¡Bienvenidos! Tu debes de ser Sophie ¿te acuerdas de mi? -se acercó a abrazarme.
-No mucho, tenía dos años -sonreí y acepté el abrazo.
-Sentaros.
Pasamos a ese increíble salón que estaba completamente decorado de navidad. Como en todas las casas normales, menos la mía. Este año no tenía muchas ganas de celebrar la navidad después de todo lo sucedido.
Empezaron a preguntarme muchas cosas y estuvimos sentados en aquellos confortables sillones hablando durante una hora y media casi sin parar. Les conté todo lo que me había pasado desde que nos mudamos, no todo, casi todo.
-John ¿dónde esta Ana? ¿por qué no ha venido?
-Mamá, nos hemos divorciado.
-¿Qué? -dijeron mis dos abuelos al unísono.
-¿No lo sabíais? -pregunté.
-Pues no mucho -dijo mi abuela sarcástica.
-¿Qué os ha pasado? -dijo mi abuelo.
Mi padre comenzó a contarles la historia y las caras de mis abuelos no es que se diga que mejoraran. Imagino que son gente tradicional y que el rollo de divorcios y esas pamplinas les impresiona y puede que les gustara que mi padre tuviese a 'alguien'. Por las caras de mis abuelos eso pintaba mal...
-Hijo me parece muy mal, llevo 54 años con tu padre -dijo mi abuela.
Y ahí fue cuando empezaron a discutir durante ¿media hora? creo que más. No podía creer que el primer día que veo a mis abuelos después de 13 años se pongan a discutir por el divorcio de mis padres.
Me fui a la cocina: era muy espaciosa y desprendía un olor a comida recién hecha que no he olido desde hace tiempo.
-Cariño, siento mucho lo que está pasando, no no los imaginábamos -dijo mi abuela mientras me servía un trozo de su pastel de zanahoria recién hecho.
-Vale, no pasa nada -dije con una sonrisa- gracias.
-¿Está rico?
-Mucho -sonreí.
Hubo unos minutos de silencio, aunque técnicamente de completo silencio no eran, ya que por el fondo se oían los gritos de mi padre y mi abuelo.
-Bueno ¿quieres ir a ver la casa arriba?
-Vale -me dí cuenta de que lo decía para que no les oyera discutir aunque ya soy mayorcita, pero prefería evitar esas situaciones, sinceramente.
Empecé a subir por las escaleras. Todo estaba lleno de fotografías familiares, en muchas de ellas salía yo, se veía que me querían aunque haya pasado tanto tiempo.
Empecé a investigar aquel largo pasillo con sus habitaciones cuando mi abuela gritó:
-Sophie ¿quieres venir a comprar al pueblo conmigo?
-Vale.
Salimos de aquella increíble casa y todavía podía oír aquellos gritos. Subimos al coche y condujo más o menos 10 minutos hasta que llegamos al pueblo. Al llegar, me dí cuenta de que las calles estaban deshabitadas de gente.
-¿Por qué no hay nadie?
-Estos días la gente no suele salir, están decorando sus casas o con la familia. Espero que esta nochebuena vengáis a cenar -dijo sonriente.
-Claro.
-Os esperaremos.
Bajamos del coche y mi abuela tenía claro dónde teníamos que ir. Era precioso; había un montón de tiendas con los escaparates decorados y era tan acogedor... Entramos a una pequeña tienda de alimentos y cosas que me encantaba como estaba decorada y parecía bastante acogedora.
En el fondo, había un árbol de navidad precioso que medía alrededor de un metro.
-Perdone ¿cuánto cuesta aquel árbol? -pregunté al empleado de la tienda
-25$ , pero por ser navidad te lo dejo en 20.
-Vale,muchas gracias, me lo llevo.
Necesitaba ese árbol, ponerlo en mi cuarto y así poder tener algo que me animara cada vez que lo mirara.
-¿Para qué quieres el árbol? -preguntó mi abuela.
-Para mi habitación, este año no tenemos la casa decorada y al menos quiero tener este pequeño árbol que me recuerde de que es navidad.
Investigó por todos los rincones de la tienda y compró todo lo que pudo. Salimos de aquella preciosa tiendecita y subimos al coche para volver a casa de mis abuelos.
Llegamos a casa, parecía que las cosas se habían calmado un poco: mi abuelo estaba cogiendo leña fuera y mi padre en el salón.
-Abuela ¿tienes ordenador?
-Claro, esta en mi habitación, ves allí si quieres -sonrió.
Subí otra vez, me encantaba aquella casa. Entré en la habitación, encendí el ordenador y comprobé el correo que tenía. Entre correos de publicidad, cadenas y tonterías varias había un mensaje que me parecía extraño, así que lo abrí. Comencé a leer y poco a poco, mientras se me caían las lágrimas débilmente por mi rostro... desde la primera línea que leí de aquel correo me di cuenta de quién era.




:3 necesito el siguiente ¡¡¡ pliss subelo rapidoooo :´)
ResponderEliminarLo subo el sabado :3
EliminarUn besito <3
Poooon el siguiente cuando puedas por favor que tengo mucha intriga.
ResponderEliminarPor cierto adoro tu novela :$
Subo el siguiente capítulo el sabado :)
EliminarMuchas gracias!!
¡Estuve como todo el día mirando a ver si habías subido un nuevo capítulo!
ResponderEliminarMe ha encantado, como siempre :P Ya quiero que subas el siguiente para saber quién te mandó el mensaje.
Subo el siguiente capítulo el sábado :)
EliminarMuchas gracias, me alegro que te guste^^