Resumen.

Sophie es una chica que ha sufrido mucho en muy poco tiempo empezando por el divorcio de sus padres. Su padre decide que lo mejor será que se muden a California. Allí a Sophie le cuesta mucho integrarse y hacer amigos, ya que es muy tímida e insegura y el estar alejada de su mejor amiga Carla y su amor platónico Raúl hace que la cosa empeore . Desde que llegó Sophie, Tiffany Kern y Sylvie Broothe han intentado hacerle la vida imposible, pero ellas no saben que cuenta con el apoyo de Justin Pattison el novio de Tiffany.


jueves, 14 de febrero de 2013

CAPÍTULO 20

-¡Se nos va, se nos va! El ritmo cardíaco está bajando cada vez más. Traigan 100 gramos de epinefrina, ¡rápido! -mis ojos empezaban a humedecerse-. Se nos ha ido. Hora de la muerte 15:03.
No lo podía creer. No podía estar pasando. Me quedé petrificada con la mirada al vacío allí de pie. Estaba muy triste, Justin no podía morirse, no más gente, no... No podía sentirme más culpable; no le dejé explicarse y no me dio tiempo a hablar con él. Me sentía muy culpable. 
-¿Sophie? -me dí la vuelta-. ¡Te dije que no vinieses aquí! -dijo Andy nervioso.
-Andy... Justin ha muerto -dije como pude con los ojos llenos de lágrimas.
-No puede ser...
-Que sí, que ha muerto. He llegado hace un par de minutos y he oído a las enfermeras decir que ha muerto. 
-No puede ser...
-¡Andy! Que si... si puede...
-Sophie, acabo de salir de su habitación.
-¿Qué? No, es imposible...
-Sophie, ayer le cambiaron de habitación.
-Qué cerda es la enfermera -dije ofendida-. Me dice que no le puedo ver porque está durmiendo y ella bien que le cambia de habitación -comenzó a reír.
-Sophie ¿qué haces aquí?
-Lógicamente no he venido a dar un paseo -dije irónica.
-Te dije que no vinieses. 
-No, no, no. Es mi amigo ¿cómo no voy a venir? 
-Sophie, es por tu bien.
-Andy, ¿qué coño está pasando? Necesito saberlo.
-Sophie, vete.
-No. 
-Vete, por favor.
-Pero tengo que...
-¡Sophie! ¿No lo entiendes? ¡Vete! -me interrumpió-. Lo siento...
-Andy, tengo que verle. No empieces con tus celos... 
-Sophie... no estoy celoso. Sé perfectamente que le quieres mucho más que a mí, lo único que quiero es que estés bien. Y... -hizo una breve pausa- sé que algún día volveréis y me dejarás por él, pero prefiero vivir cada día a tu lado como si fuese el último.
-Andy, yo...
-Shh, no hables -dijo acercándose y tendiéndome uno de sus perfectos besos-. Vete. 
-Necesito saber lo que está pasando.
-Sophie... yo no puedo decírtelo.
-¿Por qué?
-Porque no lo sé ni yo...
-Entonces voy a ver a Justin y que me lo explique.
-Para -dijo reteniéndome-. Este lugar es peligroso. Venga, te llevo a casa...
-No, sé ir yo sola -dije mientras me alejaba.
Esto era una locura, necesitaba saber lo que estaba pasando, así que me metí en el baño de las chicas. Me senté en la taza del váter y estuve un rato sentada. Después de que pasasen unos minutos, me levanté y salí del baño con cuidado de no encontrarme con Andy. Fui a la planta de observación y después a recepción.
-Hola ¿en qué habitación está Justin Pattison?
-Habitación 104 -dijo seca.
-Vale, muchas gracias.
Intenté ir lo más rápido posible. Cuando estaba llegando escuché unas voces. Acceleré el paso y entré en aquella habitación así, sin llamar. La habitación era como otra cualquiera de hospital: blanca,sosa, deprimente... pero en esa habitación estaba su sonrisa, que no podías fijarte en nada más.
-Podrías haber llamado ¿y si estaba desnudo? -dijo con su tono burlón-. ¿O es que quieres verme sin ropa?
-Qué idiota, no sé ni por qué vengo -dije haciendo como que me iba.
-Sophie, espera. No te vayas.
-¿Qué tal estás?
-Mejor... ¿y tú?
-No me ha...
-Si -me interrumpió.
-¿Qué? -pregunté confusa.
-Que he sido un capullo. 
-Ya...
-Pero todo tiene una explicación.
-Justin, no empieces...
-¿Qué tal con Andy en la fiesta? Bien ¿no?
-Buah... adiós -dije mientras me dirigí hacia la puerta, esta vez con intención de irme.
-Sophie, espera. Lo siento. 
-¿Qué te ha pasado?
-Me han pegado un tiro.
-No lo sabía -dije irónica.
-¿No? Pero si.... 
-Ironía.
-Ah. Te refieres a que como me las he apañado para que me disparen ¿no?
-Si, Andy está muy raro y no me ha dejado venir, no se lo digas por favor.
-Tranquila, no lo haré. 
-Gracias.
-Siéntate, llevas un buen rato de pie. 
-No... es una visita rápida. Cuéntamelo todo.
-Bueno... es difícil...
-Sr. Pattison, tiene que venir con nosotros, le vamos a hacer el último análisis -dijo una enfermera.
-Sophie, lo siento. Me tengo que ir. 
-Oh, no pasa nada -mentí-. Adiós.
Me fui de allí pitando. Salí del hospital y fui a la parada del bus. Me llegó un mensaje.
-Sophie ¿qué tal? Hace mucho que no hablamos. Besos :)
Era Raúl ¿quién si no?
-Hola... bien ¿y tú? Ya :D 
-Bien, me alegro mucho ¿sigues con Justin? 
-Y yo por ti. Ehmm... no, no... lo hemos dejado.
-¿Y eso? 
-Nos hemos dado un tiempo... ¿te han cogido para el equipo?
-Ni idea... no sé cuando me dan la noticia.
-¿Sophie? ¿Qué haces aquí? -dijo una voz que me parecía familiar. Miré al frente y era Andy. "Mierda, mierda, mierda" pensaba todo el rato.
-Ehh... hola... -sonreí.
-Bueno. Suerte :) adiós. 
-Gracias, adiós :D
Cerré el whatssap. 
-¿Cómo que hola? ¿Llevas aquí desde entonces?
-Eh... si -mentí. 
-Qué raro ¿no ha pasado ni un solo bus? 
-No. No sé lo que pasa -mentí de nuevo.
-Siento decirte esto, pero mientes fatal -se reía. 
-Lo siento, necesitaba verle... 
-Pasa al coche, rápido.
Hice lo que me pidió. 
-¿Por qué no me escuchas? -dijo mientras arrancaba.
-Andy ¿qué pasa? Dímelo, por favor -empecé a llorar.
-Eh, eh -dijo tiernamente-. ¿Qué pasa?
-Que no sé que hacer, no me quieres decir nada y no puedo más. Necesito saberlo. En esta temporada de mi vida no lo estoy pasando muy bien ¿sabes? 
-Tranquilízate, ven aquí -dijo parando el coche-. Te quiero. Mucho. Mucho ¿lo sabes?
-Entonces dímelo.
-Espera, vamos a tu casa y allí te lo digo.
-Vale -suspiré.

***

Llegamos a la urbanización. Estábamos bastante lejos de mi casa y Andy empezó a aparcar.
-Andy, no vivo aquí. Es más, vivo a mil kilómetros desde aquí -dije de broma.
-Lo sé.
-¿Entonces?
-Tendremos que ir andando. 
-Qué raro estás, en serio.
Bajamos del coche y empezamos a andar. Llegamos a casa y vi que el coche de mi padre no estaba, eso me tranquilizó. Entramos y pasamos al salón.
-¿Quieres tomar algo?
-Si ¿tienes una cerveza?
-Claro, un segundo -fui a por ella-. Toma -se la tendí.
-Gracias guapa -dijo sonriendo-. ¿Quieres que te lo cuente?
-Si, porfa.
De repente se abrió la puerta.
-¿Cielo? ¿Estás en casa?
-Si papá, estoy aquí. 
-Hola, he venido un poco antes -dijo dándome un abrazo-. ¿Quién es?
-Es... Andy.
-Hola Andy.
-Hola señor ¿qué tal?
-Bien ¿y tú?
-Bien...
-Bueno... subimos a mi cuarto. Que tiene que decirme una cosa -dije mientras le cogía del brazo. 
Subimos a mi habitación.
-Sophie, me tengo que ir... no puedo dejar a Justin solo. 
-Pero dime eso.
-No hay tiempo, lo siento -dijo besándome la frente.
-Valeeeee... te acompaño.
Bajamos las escaleras y le acompañé hasta la puerta.
-Adiós Señor Jones.
-Adiós Andy.
Me dio un beso y se fue. 
-Hija ¿quién es?
-Es... bueno, estamos saliendo.
-¿Y por qué no me lo dices antes? Me alegro. 
-No sé, llevamos unos días solo.
-¿Y qué has hecho estos días?
Empezamos a hablar y a hablar y de repente no sé cómo, pero se hizo de noche. 
-¡Es de noche ya! -dije impresionada.
-¿Quieres cenar? 
-¡Siii!
Fuimos a la cocina a cocinar los dos juntos. La verdad es que le he echado mucho de menos y encima me lo estaba pasando bien. Entre cocinar, cenar, recoger y reír se me hizo muy tarde.
-Uy, es tardísimo. Me voy a dormir. 
-Vale cielo, descansa. 
-Igualmente -grité mientras subía a mi habitación.
Entré y me cambié. Me tumbé en la cama e inmediatamente me dormí.

***

Me desperté y salí de mi cuarto. Mientras bajaba las escaleras podía percibir el olor de tortitas recién hechas, así que bajé con más entusiasmo. 
-¿Papá?
Entré en la cocina y en la mesa había dos platos de tortitas, zumo de naranja recién exprimido, croissants, magdalenas y un ramo de flores.
-Buenos días princesa.
-¡Andy! -salté en sus brazos.
-Feliz San Valentín.
-Igualmente cariño -se me había olvidado por completo.
-No te acordabas ¿no? -dijo entre risas.
-No -empecé a reír-. Tengo mala memoria. Lo siento -le besé.
-Vamos a desayunar.
-Espera, no quiero que me veas recién levantada, estoy horrible.
-Pero ¿qué dices? Si eres guapísima. Estás más guapa así.
-¿Cómo has entrado? Mentiroso.
-Tu padre, qué majo es.
-Ya, cuéntame eso.
-Lo siento, pero hoy no. 
-Jopee -dije intentando dar pena-. ¡Están riquísimas!
-Vamos a desayunar que te tengo preparada una sorpresa.
-Me muero de ganas de verla. 
Acabamos de desayunar y me levanté a ayudar a recoger.
-No, no. Tu vete a vestirte.
-Pero...
-Ni pero ni nada. 
Subí, me duché, me maquillé un poco, me alisé el pelo y me puse un jersey gris, unos shorts blancos y unas botas.

Bajé por las escaleras y allí estaba Andy mirándome con esa mirada, con la que nadie me había mirado nunca.
-Bueno ¿qué vamos a hacer?
-Es una sorpresa, impaciente.
-Vale -dije acariciándole el pelo.
-Date la vuelta -dijo Andy cogiéndome de la cadera.
-Vale.
-Espero que te guste la sorpresa -dijo poniéndome un pañuelo en los ojos.
-¿Qué haces? -dije agarrándole de las manos.
-Te he dicho que es una sorpresa.
-Vale.
-Bueno, vamos.
-¿Cómo quieres que ande si no veo? listo -dije burlándome de él.
-Mira que fácil -dijo mientras me cogía en brazos.
Andy me metió en el coche. Dentro hacía calor y yo notaba que con las caricias el calor iba subiendo.
-Andy, llevamos en el coche casi una hora ¿queda mucho?
-Sólo llevamos media hora, pero no queda mucho.
En el camino empezaron a haber baches, hasta que al fin paramos.
-Ven conmigo, preciosa -dijo sacándome del coche en brazos. 
-¿Me puedo quitar la venda ya?
-Claro -dijo mientras me la quitaba.
-Me encanta, en serio ¿cómo subimos allí? -dije observando aquel bosque con una especie de tienda colgando en un árbol.


-Quería que fuese algo especial, algo único y se me ocurrió que esto estaría bien -dijo tímidamente mirando al suelo.
-Andy me encanta, en serio -dije besándole suavemente.
-Ven conmigo -dijo mientras subía.
-¿Cómo descubriste este lugar? es una maravilla... -dije asombrada.
-Me lo enseñó mi madre. Antes veníamos todos los fines de semana aquí, era nuestro lugar especial... hasta que ella enfermó y al tiempo...
-Oh, Andy lo siento mucho -dije mientras me acercaba a él.
- No pasa nada -dijo sonriéndome-. Hoy quiero que pensemos en otras cosas, es un día especial.
Empezamos a hablar,jugar, reír y de repente sacó unos recipientes que parecían llevar comida.
-¿Tienes hambre? -me preguntó.
-Uff, me muero. 
Estábamos pasándolo genial, nunca había pensado que algún día pasara así con alguien el día de San Valentín.
-Oye... necesito que me lo expliques, en serio. Es muy importante para mi.
-Bueno. Te lo explico... Justin tenía problemas con las drogas, de hecho un día te di las gracias por ayudarle, aunque las dejó temporalmente... antes se metía de todo y se metía en un montón de problemas con los Bloods.
-¿Los Bloods? 
-Si, es una especie de mafia que trafica con drogas. Justin varias veces no le pagaba todo lo que le debía y ellos se cabreaban y le pegaban o le pedían otras cosas a cambio. 
-¿Han sido ellos? ¿Dónde viven? Vamos a la policía.
-Sophie... No sé si han sido ellos, porque Justin no me lo quiere decir y además ellos me conocen. Es más, el agente ese del otro día ni siquiera era un agente real. Era uno de ellos. 
-¿Qué? 
-Si, no lo sé del todo pero estoy casi seguro... seguro que Justin les debe algo de dinero y... 
-Oh, es horrible. Tenemos que ayudarle.
-Por eso insistí en que no vinieses por ahí, no quería que te relacionaran. Esos tíos son capaces de cualquier cosa. Por eso he aparcado el coche tan lejos... Sophie, son peligrosos.
-¿Y no podemos hacer nada?
-Pagar lo que les debe... no sé si saldrá con vida Justin de ese hospital...
-No digas eso...
-Estos días he estado investigando cómo podemos sacarle de ahí.
-¿Qué? ¿De qué hablas? No digas tonterías.
-Sophie, son poderosos. Puede que cualquier médico o enfermero sea uno de ellos. Es peligroso. 
-Dios, vamos a por él. 
-¿Ahora? Voy yo, tú te quedas.
-¿Estás de broma?
-No.
-Andy, yo voy.
-Qué cabezona eres. 
-Lo sé -dije dándole un beso-. Vamos -dije abriendo la puerta.
Fuimos al coche y después al hospital. Entramos y fuimos a la habitación de Justin.
-No, joder,joder,joder -dijo aporreando la puerta. 
-¿Qué? ¿Qué pasa?

8 comentarios:

  1. Awwss *--* muuuuchisimas gracias por subirlo hoy :'D geniall conoo siiempre *-----*

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  2. AWWW, ME ENCANTOO *_* COMO SIEMPRE.

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  3. Es sabado y no hay capítulo nuevo.

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  4. ya hay, grasias jeje

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