Resumen.

Sophie es una chica que ha sufrido mucho en muy poco tiempo empezando por el divorcio de sus padres. Su padre decide que lo mejor será que se muden a California. Allí a Sophie le cuesta mucho integrarse y hacer amigos, ya que es muy tímida e insegura y el estar alejada de su mejor amiga Carla y su amor platónico Raúl hace que la cosa empeore . Desde que llegó Sophie, Tiffany Kern y Sylvie Broothe han intentado hacerle la vida imposible, pero ellas no saben que cuenta con el apoyo de Justin Pattison el novio de Tiffany.


sábado, 8 de diciembre de 2012

CAPÍTULO 8

Sonreí y empecé a acercarme a él cada vez mas. Estábamos tan cerca que podía sentir el calor de su cuerpo. Cada vez íbamos acercándonos más y más. Él se acercaba directamente a por mis labios.
-¿Ahora quién tiene ganas de besar a quién? -dije vacilando.
-Te estaba siguiendo el juego...
-Si, claro...
-¿Y cuando podrás salir de aquí?
-Hoy me dan el alta... ¿tú no tienes clase?
-Se supone.
-¿Y qué haces aquí?
-He venido a quitarte las ganas de echarme de menos.
-Eres un egocéntrico.
-Qué va, soy realista, es diferente -sonrió.
-No, no te echaba de menos -mentí.
-No sabes mentir, Sophie, se te da muy mal.
-No lo sabes porque no te he mentido en nada -volví a mentir.
-¿Sophie? ¿Puedo pasar? -dijo una voz que me parecía familiar.
-Si mamá, pasa.
-Hola cariño ¿qué tal estas? ¿quién es este chico tan guapo?
-Es un amigo que ya se iba.
-Encantada señora... Sophie ya nos veremos -dijo mientras salia por la puerta
-Claro.
-¿Es tu novio?
-No.
-Sabes que puedes cont...
-Que no mamá, deja de decir tonterías... ¿dónde esta tu amado? -la interrumpí.
-Hija... he venido a pedirte perdón por lo de anoche.
-Em... vale.
-¿Me perdonas?
-Si.
-Gracias -me abrazó- estas muy fría hija.
-Es lo que tiene que mi madre sea una mentirosa.
-Hija... ent...
-Que no quiero explicaciones mamá, eso ya ha pasado y yo he sacado mis conclusiones y punto. No quiero revolver en eso, tengo bastante con lo mío ya -volví a interrumpirla.
-Vale hija, me voy...
-Adiós.
Sé que estaba muy fría, pero no podía ni mirarla a los ojos. Encima viene con su nuevo novio aquí...
-¿Cómo esta la chica más guapa?
-Hola papá.
-¿Qué tal?
-Mejor...
-Me alegro mucho. Prepárate, que nos vamos a casa de nuevo.
-No quiero ir a casa papá.
-¿Cómo?
-Que no quiero ir a casa... he estado pensando y me voy con mamá.
-¿Qué? No puedes dejar el...
-No volveré aquí, me quedo en España, lo tengo decidido. Esto no es para mí. La vida aquí no es como la pintan siempre.
-Lo sé hija pero te acostumbrarás.
-Que no, ya lo tengo decidido, me voy.
-¿Ha estado aquí? te ha convencido ¿verdad?
-No... no me ha dicho nada. Lo he estado pensando durante la noche.
-Me da igual no te vas a ir y ya está.
-Pero si yo quiero me puedo ir, lo dejaron claro en el juicio
-Sophie, estarás aquí bastante tiempo hasta que nos den un juicio y dejen que te vayas con tu madre podrían pasar  meses -dijo con voz seca mientras salía por la puerta.
Me puse a recoger mis cosas, las que me habían traído en el hospital y me acorde de Ayleen, me tenía que despedir de ella antes de irme.
-Perdone, ¿dónde está la planta de las chicas con anorexia?  -pregunté a una enfermera.
-Está en la tercera planta entres las salas E y G.
-Vale, gracias.
Fui buscando las salas que me había dicho entre todos esos pasillos blancos sin vida y pensando que ojala Carla se hubiera muerto en un hospital un poco más alegre que éste.
Llegue a las salas muy rápido y allí estaba; era una comedor aparte de la cafetería de abajo, había un montón de chicas sentadas en las mesas llorando y las enfermeras gritandolas, no entendía por qué. Pero de repente vi salir a Ayleen de una sala: un médico le estaba dando la enhorabuena.
-Hola Ayleen.
-Hola -dijo alegre.
-¿Qué tal?
-Genial ¿y tú?
-¿Cómo que que estás tan bien? Yo como anoche -suspiré.
-Pues que llevo engordando 4 semanas seguidas y ya me dejan salir de aquí.
-¿En serio? ¡Qué bien! ¡Cuánto me alegro!
-Y yo -sonreía.
-Bueno Leen me tengo que ir, nos vemos pronto.
-Vale, pero dame tu móvil y antes.
-Si claro -saqué una hoja y se lo apunté.
-Vale,adiós  -me dijo mientras me daba un abrazo.
-Adiós.
Bajé hasta la planta de la recepción. Me estaba esperando mi padre con mi madre
-Bueno... ¿nos vamos o qué? -le dije a mi padre con voz fría.
-Si, claro... ya nos vamos.
-¿No te despides de mí? -dijo mi madre.
-¿Es obligatorio?
-No...
-Pues entonces nada -dije mientras me metía en el coche.
El viaje fue largo no me acordaba que el hospital estaba tan lejos... Pero pensándolo bien no hablar con nadie en el camino lo hacía más largo aún.
-Bueno Sophie, ¿quieres algo de comer?
-No, me voy a la cama -dije mientras subía las escaleras.
-¿Sigues enfadada?
-No, porque cuando vuelva a España todo irá a mejor, me da igual esperar meses.
-Pero...
-Pero nada. Llama al abogado.
-Sophie Jones, tú no te vas a ir de aquí -dijo gritando.
-Yo haré lo que me de la gana -dije mientras cerraba la puerta dando un portazo.
Llegue a la habitación y estaba la mesilla de noche con sangre en la esquina, el vaso de agua que había tirado en el suelo y mi móvil debajo de la mesa. Lo cogí y ví todos los mensajes que me había mandado Natalia y uno de Raúl, esta vez lo miré.

-Hola, Sophie... ya me he enterado de lo de Carla ¿qué tal estás? Bueno que me tienes aquí para lo que quieras, si quieres...

Todo el mundo se había enterado de lo de carla en el pueblo, así que decidí conectarme al tuenti, hacía mucho que no lo hacia y quería ver como se lo había tomado la gente.
Empecé a mirar los áestados. Todos decían " R.I.P Carla Martínez"
Tuve que dejar de mirar me estaban poniendo enferma, decidí acostarme en la cama, había dormido muy poco y estaba cansada, rápidamente me dormí.

***

Sonó la alarma del despertador, me levanté como pude y me miré en el espejo; tenía una cara horrible, aunque pensándolo bien, después de todo lo que e llorado era normal. Me vestí y bajé a coger una magdalena que había en la cocina, tuve que correr al autobús, ya que  llegaba tarde.
Llegué al instituto un poco tarde, pasé a mi clase y allí estaban Tiffany y Sylvie, cada vez más cerca.
-¿Qué pasa Sophie? ¿Te dimos tanto miedo que no querías volver o que?
-Vosotras no me dais miedo -dije mientras sacaba el libro.
-Ya, claro.
Se marcharon bastante rápido seguramente porque venía el profesor.
-Bueno chicos, os voy a dar una muy buena noticia Ayleen a vuelto con nosotros -dijo mientras se sentaba en su silla.
No me lo podía creer. Estaba en mi clase, al fin me pasaba algo bueno. Pero al mirar a Tiffany y Sylvie las vi reírse, me preocupaba lo que pudieran hacerla.
Ayleen fue y se sentó bastante cerca, lo suficiente para poder hablar sin que nos regañen.
Llegó la hora del recreo y salimos de clase, nada mas salir Ayleen me abrazó, estaba ella muy feliz.
Fuimos al patio, pero estaba todo lleno por lo de elegir a los delegados y entramos al pasillo. De pronto, vinieron Tiffany y Sylvie.
-Hola Ayleen ¿qué tal? -dijeron mientras se reían.
-Pues muy bien -dije.
-Contigo no estábamos hablando.
-Pero yo contigo si.
De repente se empezó a acercar a mí, pensaba que me iba a pegar, pero algo la empujó hacia atrás.
-Justin -dijo con voz coqueta- ¿tanto me echabas de menos?
-Cállate ¿qué querías hacerlas?
-¿Nos quieres ayudar?
-No.
-Soy tu novia, deberías estar de mi parte.
-Después de lo que hiciste... ¿cómo te puedes considerar mi novia?
-¿Cómo? ¿qué dices? -dijo nerviosa.
-¿Te parece que soy gilipollas? -dijo muy furioso.
-Déjame, te vas a enterar -dijo mientras se alejaban.
-¿Estáis bien?
-Si, muchas gracias Justin.
-¿Para qué están los amigos? Ayleen cuánto tiempo.
-Si...
-Bueno me tengo que ir, lo siento.
-Adiós.
-Adiós Justin -dije con una sonrisa.
Acabaron de las clases y la madre de Ayleen vino a buscarla, entre despidos y convencerlas para que no me llevaran a casa se me fue el autobús. Así que tuve que ir andando a casa, en el camino a casa vi a Justin , iba nervioso a paso rápido y mirando a los lados.
-Justin ¿estás bien?
-Eh... Hola Sophie, no puedo hablar.
-Vale...
Me escondí detrás de unos contenedores para ver qué hacía; llegó un tipo que tenía muy mala pinta, parecía un vagabundo. Justin tenía mala cara. Me acerqué un poco para escuchar de qué estaban hablando.
-Toma -le extendió una pequeña bolsita con algo blanco dentro.
-Gracias tío.
-Como no me lo pagues te metes en problemas ¿eh, chaval?
-Que sí, que fue tan solo un bajón puntual.
-Eso espero.
El desconocido empezó a andar alejándose de Justin y Justin se quedó quieto un momento. Se dio la vuelta y me vio. Salí corriendo, era lo único que se me había ocurrido hacer. Sé que es muy inteligente lo que acabo de hacer, pero no tenía otra opción.
-¡Sophie! -corría detrás mía hasta que me alcanzó- ¿qué hacías detrás de esos contenedores?
-Nada...
-¿Me estabas espiando?
-¿Qué es eso? ¿es droga? -no contestaba-. Justin ¿qué es eso? Contéstame.

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