Resumen.

Sophie es una chica que ha sufrido mucho en muy poco tiempo empezando por el divorcio de sus padres. Su padre decide que lo mejor será que se muden a California. Allí a Sophie le cuesta mucho integrarse y hacer amigos, ya que es muy tímida e insegura y el estar alejada de su mejor amiga Carla y su amor platónico Raúl hace que la cosa empeore . Desde que llegó Sophie, Tiffany Kern y Sylvie Broothe han intentado hacerle la vida imposible, pero ellas no saben que cuenta con el apoyo de Justin Pattison el novio de Tiffany.


sábado, 23 de febrero de 2013

CAPÍTULO 22

IMPORTANTE [!]:

¡Hola chic@s! ¿Qué tal estáis? Bueno, que quería comentaros, que a petición de todos vosotros, o la mayoría, voy a hacer dos capítulos por semana. Los capítulos los subiré los miércoles y los domingos ¿vale? Quizás algún miércoles no pueda hacerlo por temas personales; ya sabéis: exámenes, deberes y miles de cosas más. Si no lo hago, lo siento mucho. Tampoco soy una máquina :) Dicho esto, quedáis todos avisados. Un abrazo muy grande y muchos besos. Gracias por leer mi novela, en serio :3 Si no estáis subscritos ¿a qué esperáis? Sed felices.

 


Subí allí y ellos detrás mía. Llegamos arriba y entramos, lo que iba a pasar era increíble. Si llego a pensar dos meses atrás que pasaría esto, no me lo creería.
Entramos y no había nadie. Todo estaba vacío, desértico. El nítido y poco reflejo de luz que desprendía el sol traspasaban aquellas cortinas. Todo estaba como cuando estuvimos por última vez allí. Por un lado me sentía aliviada, pero por otro preocupada.
-¿Dónde están? ¿Nos has mentido? niñata.
-No,yo... os lo juro...
-Que sepas que por este jueguecito te has metido en problemas.
En ese momento me sentí un poco traicionada, pero prefería que ellos estuviesen bien a estarlo yo, sinceramente. Tenía ganas de verles bien, poder abrazarles, poder verles sonreír... pero temía que ese momento no iba a suceder más ¿que es un poco pesimista? Un poco no, lo es bastante.
-Ven con nosotros, niñita -dijo uno de aquellos gigantes hombres arrastrándome.
-¡Suéltame! -dije mientras intentaba quitármelo de encima. 
-¡Que te calles! -dijo uno de los hombres tapándome la boca.
Me volvieron a llevar al coche.
-¡Dios es una niña! ¡¿Cómo es que tienes tantos problemas para meterla en el coche?! -gritó el otro hombre al comprobar que no estaba dentro del coche.
-¿Qué quieres que haga si no se esta quieta?
No sabía qué hacer, sólo quería salir de allí, esta vez seguro que me matarían. Entonces lo vi claro.
-¡¡Aaaah!! -dijo el hombre al sentir la fuerte patada que le di en sus partes.
-¡Ve a por ella! 
Empecé a correr, no sabía bien hacia donde, sólo sabía que tenía que salir de allí. Me metí por dentro de la maleza y oía los pasos de los hombre golpear contra las ramas del suelo en dirección hacia a mi.
No sabía qué hacer, corrían mucho mas rápido que yo y en unos minutos ya me habrían atrapado, lo único que me salvaría sería esconderme. Empecé a observar la zona arbolada para encontrar un buen lugar para ocultarme.
No encontraba nada,los pasos se oían cada vez más cerca, tenía que encontrar un lugar ya. En ese momento observé los arboles, no se me había ocurrido subirme a ninguno de ellos, ya que era muy mala escalando cuando era pequeña y con los nervios se me daría aún peor, pero encontré el árbol perfecto.
Los pasos se oían como si estuvieran a dos metros de mi, así que me agarre al árbol y empecé a trepar lo más rápido que pude.
-No mires al suelo, no mires al suelo -me dije a mi misma, pero no sirvió de nada.Al menos pude comprobar que estaba lo suficientemente alto para que al pasar no me vieran. 
Empecé a subir un poco más para asegurarme de que estaba a salvo, cuando oí los pasos de los hombre justo debajo de mi. Las manos me estaban sudando, se me resbalaron y bajé varios centímetros hasta que pude volver a agarrarme bien.
-¿Has oído eso?-dijo uno de los hombres dándose la vuelta.
-No, sigamos buscando, seguro que no andará muy lejos...
Los hombres se fueron a buscarme, no podía bajarme del árbol y empezar a correr, mis pasos se oirían y vendrían directos a por mi. Lo más prudente era quedarme en el árbol hasta que oyera el coche arrancando y a ellos marchándose. 

***

Estuve esperando prácticamente dos horas hasta que se dieron por vencidos y se fueron.
Me ardían los brazos, tenía las manos llenas de magulladuras y ya no sentía las piernas, tenía que bajar ya de ese árbol. Empecé a descender poco a poco, pero mis manos resbalaron y caí al suelo, torciéndome el tobillo y llenándome la cara de arañados por haber intentado agarrarme al árbol.
Me levanté del suelo y empecé a andar, estaba perdida; no sabía cómo había llegado hasta ese árbol y en la carrera el móvil se me había caído al suelo.
Pasaron las horas, no había encontrado ningún camino y ya ni sabía dónde estaba el árbol al que me había subido antes. Entonces oí el tono de llamada de mi móvil, empecé a correr hacia el sonido, rezando por que no colgaran.
Corrí todo lo que pude hasta el móvil, llegue a tiempo de que no colgaran.
-Sophie, soy Andy.
-Andy ¿Donde estáis?
-Estamos casi en Oakland.
-¿Qué? ¿Por qué? Me has mentido...
-Sophie, siento muchísimo haberte puesto en un compromiso, pero cuando me llamaste sabía que estaban contigo por como hablabas y sentía que teníamos que irnos. 
-¿Qué tal estáis?
-Bien, vamos a casa de un amigo... tienes que venir con nosotros.
-Ni de broma, no puedo irme ahora.
-¿Por qué? No quiero dejarte sola ahí. 
-Me he tenido que escapar... querían matarme -dije llorando-. Me están buscando.
-Sophie, tienes que irte de ahí como sea.
-¡No puedo! ¿Qué le digo a mi padre? Papá, es que unos matones me persiguen porque mi ex novio no les pagó la droga que se esta metiendo -dije irónica.
-Lo siento mucho, lo siento. No pienso dejarte ahí.
-Andy ¿cómo quieres que te diga que no puedo irme? ¿Andy? -dije al comprobar que no me respondía-. Perfecto, me he quedado sin batería... mierda,mierda,mierda.
Era de noche y estaba perdida en un bosque, sola y sin poder llamar a nadie. Empecé a andar sin rumbo, por donde había venido para intentar orientarme.


Y de repente, no sé cómo, pero llegué a la carretera.
-¿Y ahora por dónde? -me pregunté a mi misma suspirando.
No podía más; me dolían las piernas, tenía el cuerpo lleno de moratones y arañazos y estaba sin zapatos. 
-¿Por qué? Joder. ¿Por qué? No me lo creo... -dije rompiendo a llorar.
Seguí andando por la carretera, deseando que todo fuese una pesadilla. Pero como sabía que no lo era, deseaba que no pasase ningún coche. Estaba desértico, y eso me alegraba, pero tenía miedo de que volviesen. No sabía hacia dónde iba, no sabía qué hacer... Pero de repente, se me ocurrió una idea. Mientras recorría aquella oscura carretera, había una cabina de emergencia. Decidí llamar a Andy desde ahí, pero fue en vano. No me lo cogía. Lo intenté una y otra vez, pero no lo cogía. Quería preguntarle cuánto dinero les debían y lo pagaba yo, pero es que no tenía ni idea. Seguí por el camino hasta que llegué a mi casa. Entré en mi casa e intenté de nuevo llamarle desde ahí.
-¡Sophie!
-Andy ¿cuánto les debe?
-¿Qué?
-¿Cuanto dinero es? Pago lo que sea, sólo dime cuanto.
-Sophie...
-¡¿Cuánto?!!
-5.000$
-¡¿Qué?! ¡No tengo ese dinero!
-Lo sé... 
-Pero... 
-Cielo ¿qué te ha pasado? -dijo mi padre aturdido.
-Tengo que colgar, adiós -dije colgando-. Hola papá...
-¿Cómo que 'hola papá'? ¿Has visto la hora que es? Y... ¿qué te ha pasado? 
-Lo siento, es que... me he caído al volver a casa.
-¿Dónde estabas?
-¿Quieres dejar de interrogarme? -dije cabreada.
-¿Cómo? Soy tu padre.
-¿Y qué? Me voy a dormir, adiós -dije mientras subía las escaleras.
Entré en mi cuarto y puse mi móvil a cargar mientras me daba un baño caliente, donde me desinfecté las heridas. Después me puse lo primero que pillé, cogí una mochila y metí algo de ropa, comida, dinero y el móvil. Salí de mi casa. Fui a la parada del autobús para ir hacia Oakland. Me senté, esperando. Estaba muy cansada. Miré la hora y eran las 04:00 de la madrugada. 
Llegó el autobús, subí y había gente dentro, me extrañó mucho. 



Me senté y me sonó el móvil.
-¿Si?
-Sophie ¿estabas durmiendo? -era Justin.
-No ¿por qué?
-¿Dónde estás?
-En el autobús, es que quiero ir con vosotros a Oakland.
-¿Qué? Ni se te ocurra, baja de ahí ahora mismo.
-¿Por qué? No pienso quedarme aquí. 
-Han encontrado a Andy y le han pegado una paliza.
-¿Qué? -grité mientras mis ojos se llenaron de lágrimas.
-Lo siento, todo ha sido culpa mía. Vete a casa.
-No, ahora si que no ¿cómo está?
-Está bien, está en el hospital. Pero yo tengo que volver allí.
-¿Para qué? Entonces voy a cuidarlo.
-No, vete a tu casa y haz tu vida normal.
-¡No quiero!
-Sophie, por favor... voy para arreglar las cosas. Si no nos ayudas, esto saldrá mal...
-Vale... -dije poco convencida.
-Hazlo, por favor.
-Vale, pero en cuanto estés aquí llámame. 
-Claro, muchas gracias gua...
-De nada -dije interrumpiéndole y colgando.
En la siguiente parada bajé y fui hacia mi casa. Entré despacio y subí a acostarme.

***

Me desperté y miré la hora; la 13:04. Miré el móvil y tenía varias llamadas perdidas de Justin, así que me levanté rápidamente y le llamé.
-¿Quién es? -respondió una voz familiar.
-¿Tiffany?
-¿Quién eres?
Colgué.
¿Qué coño estaba haciendo con Tiffany? Estaba muy cabreada con él. 
Bajé a prepararme el desayuno y había una nota de papá:
"Cielo, tenemos que hablar, me preocupas. Me he tenido que ir a trabajar. Luego nos vemos. Te quiero. "
Estaba desayunando cuando sonó el timbre. Fui a abrir.
-¡Hola Sophie! -exclamó Justin.
-¿Qué quieres? -pregunté seca.
-¿No te alegras de verme vivo? 
-¿Qué hacías con Tiffany?
-Ah, es eso... pasó hace mucho Soph...
-¿Qué? Si... ¿hace cuánto? ¿media hora? Oh, una eternidad... -dije irónicamente.
-¿Cómo sabes eso?
-Te he llamado a tu móvil y lo ha cogido ella.
-Mierda, el móvil -dijo palpándose los bolsillos de los vaqueros y de la chaqueta-. Sophie... todo esto tiene una explicación.
-¿El que?
-Todo. Y que... pronto todo acabará, por no decir ya -dijo sonriente.
-¿Cómo lo sabes?
-Porque pagaré la deuda.
-¿Y cómo vas a pagar 5.000$?
-¿Puedo pasar?
-Claro -dije apartándome-. ¿Quieres tomar algo?
-No, gracias. Siéntate, te debo unas cuantas explicaciones -hice lo que me pidió-. Lo siento mucho, me siento como un gilipollas y si, sé que lo soy. Por mi culpa, mi mejor amigo y mi... tú habéis estado en peligro y... ¿qué te ha pasado? -dijo al ver mis heridas.
-Es una larga historia...
-Bueno... que quería pedirte perdón por todo, he perdido lo que mas quería por tonto... pero en realidad no es por lo que te piensas.
-No quiero que me hables de eso, te fuiste con Tiffany, es simple. Lo entiendo. Ella es más guapa, más popular y más todo... 
-¿Qué? No... Sophie, te estás equivocando.
-Reconócelo si todos lo pensáis...
-No, yo pienso que la chica más guapa eres tú y además... yo no necesito a la más guapa, yo te necesito a ti. Porque tú eres... es difícil ¿sabes?
-¿El qué?
-Explicarlo con palabras... -dijo mientras se acercaba a besarme. 
Sí, nos besamos. Fue tan...tan... como antes. Me recordaba tanto a antes, cerré los ojos y me salieron las lágrimas que no pude contener. Lo he pasado tan mal por su culpa, me preocupé por él y llegué a pensar que nunca más le volvería a besar o simplemente, verle sonriendo.


4 comentarios:

  1. OMG!!! Es tan asdhgfjh Muchas gracias por hacer mas capitulos :D

    ResponderEliminar
  2. Me encanta tu novela sigue con ella me tengo que seguir leyendo los demás capítulos:)
    Allá voy jajaj un beso enorme.

    ResponderEliminar