Resumen.

Sophie es una chica que ha sufrido mucho en muy poco tiempo empezando por el divorcio de sus padres. Su padre decide que lo mejor será que se muden a California. Allí a Sophie le cuesta mucho integrarse y hacer amigos, ya que es muy tímida e insegura y el estar alejada de su mejor amiga Carla y su amor platónico Raúl hace que la cosa empeore . Desde que llegó Sophie, Tiffany Kern y Sylvie Broothe han intentado hacerle la vida imposible, pero ellas no saben que cuenta con el apoyo de Justin Pattison el novio de Tiffany.


sábado, 29 de diciembre de 2012

CAPÍTULO 12

Nos quitamos la poca ropa que nos quedaba y... sí, lo hicimos.

***

Me desperté con un gran dolor de cabeza y con ganas de vomitar. Miré hacia mi derecha y estaba Justin ahí, durmiendo sin ropa, como yo. La cama estaba llena de sangre. Intenté rememorar lo que pasó anoche para comprobar si había pasado lo que creía que había pasado, aunque estaba bastante claro. Justin empezó a darme copas y más copas, pero lo que pasó después no lo recuerdo. De repente, me dio una arcada y fui corriendo al baño a vomitar. Después, cogí mi ropa y me fui silenciosamente fuera de aquella habitación. Empecé a bajar las escaleras mientras me vestía rápidamente.
Salí de la casa y fui lo más rápido que pude a la mía. Tenía claro que iba a morir, nada más entrar por la puerta, aunque al llegar vi que el coche de mi padre no estaba.
Entré en casa y miré si había llamadas perdidas en el contestador y sí, las había. Todas eran de la oficina de mi padre y había también un mensaje.

-Hola cielo, ¿estas ahí? siento mucho no haber llegado a la cena, pero hemos tenido un tremendo lío por un fallo del sistema y voy a tener que quedarme aquí toda la noche, lo siento muchísimo, te compensaré.

Decidí llamarle.
-Hola papá ¿todavía no has acabado?
-Hola cariño, no...te he estado llamando pero no lo cogías.
-Ya... es que me dormí bastante rápido -dije intentando disimular.
-Vale, llegaré en 2 horas o así , te quiero.
-Y yo.
-Cielo ¿has desayunado?
-No, me encuentro bastante mal y no tengo hambre.
-¿Y eso?
-Ni idea.
-Vale, luego vemos lo que podemos hacer, adiós.
-Vale, adiós papá.
Subí a mi cuarto, me puse algo cómodo y bajé a ver la tele para intentar quitarme de mi mente aquella imagen. Aunque lo intentara, no podía dejar de pensar en lo ocurrido anoche.

***

De repente oí el coche de mi padre y, segundos después, se abrió la puerta mientras gritaba.
-Cariño ¡ya estoy en casa! -dijo mi padre imitando las películas de los 80.
-Hola -dije mientras apagaba la tele.
-Estoy reventado cielo, voy a dormir, que no he dormido en toda la noche.
-Vale.
-Cielo ¿estás enfadada?
-No papá, todo está bien.
Os parecerá raro, pero después de despertarme con el chico que me atrae en la cama desnudos, ya no me importaba que mi padre me había dejado tirada en nochebuena.
-¿Seguro?
-Claro, vete a dormir, anda -dije tímidamente.
-Cielo, feliz navidad, que casi se me olvida. Mira debajo del árbol.
Fui a ver lo que había, era algo cuadrado envuelto en papel. Lo abrí y era lo que quería: una canon. Me alegré tanto que subí rápidamente a abrazar con fuerza a mi padre.
-Gracias papá, te quiero mucho.
-Y yo hija, pero no me mates.
-Lo siento -dije mientras saltaba de alegría.
Empecé a hacer fotos a toda la casa para comprobar lo buena que era la cámara, cuando de repente me sonó el móvil. Miré quien era y era el número de Justin. Después de todo lo que había pasado entre nosotros, estuve pensando durante un rato si contestarle o no, pero el móvil dejó de sonar. "Qué alivio" pensé. Seguía con lo que estaba haciendo, cuando de repente recibí un mensaje. Era de Justin.

-Sophie, tendríamos que hablar de lo de anoche... me paso por tu casa a las 16:00.

Justin iba a venir en media hora y me tocaría hablar con él y encima mi padre estaba durmiendo en la otra habitación. Estaba muy nerviosa ¿cómo nos saludamos? ¿qué le digo? preguntas como estas rondaban por mi cabeza durante minutos que se me hacían eternos. De repente, oí algo fuera, así que fui a ver si era él, para que no llamase al timbre y despertase a mi padre.
-Hola Sophie.
-Hola... - dije tímidamente, no podía ni mirarle a los ojos.
-Tendríamos que hablar de lo de ayer ¿no crees? 
-¿De que de ayer? ¿Qué pasó?
-Sophie...
-No Justin, dejemos el tema, fue un error que cometimos y no volverá a pasar.
-Sophie, pero yo...
-Pero nada, déjalo en serio -dije con lágrimas en los ojos al pensar que había perdido a mi mejor amigo.
Cerré la puerta dejándolo con la palabra en la boca y subí a mi cuarto. Miré por la ventana y vi a Justin sentado en el banco que había en frente de mi casa, estaba tapándose la cara con las manos. Pero de repente, se levantó furioso y se fue en dirección a su casa dando una patada al cubo de basura de mis vecinos. Con el ruido que hizo al dar la patada, tenía miedo de que mi padre se despertara, pero no se despertó, afortunadamente. Me tumbé en la cama y encendí mi mp3 a todo volumen y conseguí olvidarme de lo ocurrido durante un momento.
 Después de pasar una hora escuchando música, decidí bajar a comer algo, ya que me rugían las tripas. Bajé y vi una nota puesta en la nevera.

"Sophie, me he ido a ver a los abuelos, no sé a la hora que llegaré, no te preocupes."

No entendía lo que había pasado para que mi padre tuviese que ir tan rápido a casa de mis abuelos y pese a que mi padre decía que no me preocupara, yo lo estaba haciendo.
Me hice un perrito caliente. Cuando acabé de comérmelo, decidí llamar a Ayleen para felicitarle las fiestas y para ver si podíamos quedar, ella me ayudaba mucho.
-¿Si?
-Hola Ayleen ¿qué tal?
-Bien ¿y tú?
-Bien, felices fiestas.
-Muchas gracias Sophie, igualmente.
-Gracias ¿qué haces hoy?
-Pues tenía planeado aburrirme -dijo bromeando- ¿y tú?
-Igual, podemos quedar un ratito si quieres.
-Por mi vale ¿a dónde vamos?
-No sé...
-Si quieres puedes venir a mi casa a ver una peli o algo, que fuera hace frío.
-Por mi vale ¿cuándo voy?
-Cuando quieras.
-Vale, tengo que prepararme, en 20 minutos estoy ahí.
-Vale, hasta luego.
-Hasta luego.
Recogí un poco la cocina y subí rápidamente a mi habitación a buscar algo de ropa para ponerme. Me puse unos leggins, un jersey de lana, una bufanda y unos zapatos.






 Bajé y me fui hacia la casa de Ayleen. 
Estaba pasando por delante de la casa de los tíos de Justin, miré disimuladamente si estaba Justin, pero parecía vacía la casa. La verdad es que me preocupé, pero no podía llamarle después de todo lo que le dije. Yo me sentía como si hubiesen abusado de mi, me parecía que me emborrachó aposta y me sentía avergonzada.
Llegué a casa de Ayleen y llamé al timbre.
-Hola guapa.
-Buenas ¿está Ayleen?
-Claro, te está esperando, pasa ¿quieres tomar algo?
-No, gracias -dije vergonzosamente.
-Seguro que sí, bueno ahora os llevo la merienda, sube.
-De acuerdo.
Me dispuse a subir arriba y tengo que reconocerlo, Ayleen tenía una casa preciosa. Su madre tenía mucho gusto decorando y me encantaba lo poco que había visto de aquella casa. 
-Sophie, ven, pasa.
-¿Ayleen?
-Estoy aquí -dijo sonriente mientras se abalanzó encima mía brindándome un abrazo.
-Te echaba de menos -dije sonriente.
-Y yo, siéntate.
-Tenemos que hablar de tantas cosas -dije pensando en Justin.
-Y tenemos mucho tiempo para ello -dijo prolongando exageradamente la 'u' de 'mucho tiempo'.
Empecé a decirle todo lo que había pasado, tenía miedo a que Ayleen pensara que soy una borracha, una golfa o algo por el estilo, pero era mi amiga así que decidí arriesgarme, además, ¿a quién se lo iba a contar? ¿a mi padre? Creo que me encerraría en un internado de monjas y me llevaría a desintoxicación.
Poco a poco le fui explicando lo ocurrido a Ayleen, veía como sus ojos empezaban a ponerse como platos.
-Sophie no te preocupes ¿vale? ha sido un error y ya está -eso hacía que recordara por qué se había convertido en una parte tan importante de mi vida en tan poco tiempo.
-Ya... pero Ayleen.
-¿Qué pasa?
-Creo que no debería haberle dicho nada a Justin.
-¿Por qué? no le dijiste nada malo.
-Ya... pero imagínate si le pierdo...
-No le vas a perder -sonreía.
De repente, empezó a sonar mi móvil, era mi padre.
-Hola papá.
-Sophie, hoy no voy a ir a casa...
-¿Por qué?
El abuelo a tenido un accidente y me voy a quedar aquí con la abuela.
-¿Qué? ¿pero qué clase de accidente? Yo quiero ir allí.
-Ahora no tengo cobertura, te llamo luego.
-¿Qué? ¡No, papá! ¡espera! ¿hola? -dije mientras sonaban pitidos.
-¿Qué ha pasado? -me preguntó Ayleen
-Mi abuelo ha tenido un accidente, me voy a casa, siento haberte echo perder el tiempo.
-¿En serio? ¿pero qué dices? a mi nunca me haces perder el tiempo, eres mi mejor amiga.
-Y tu la mía -le dije a Ayleen mientras la abrazaba y me despedía de ella.
Bajé las escaleras y me dispuse de salir de la casa de Ayleen, cuando de repente vino su madre.
-¿No te quedas a merendar al final?
-No, lo siento, me tengo que ir.
-Es una pena, ven otro día si quieres.
-Lo haré, muchas gracias señora Milton.
-De nada cielo.
Salí de su casa y fuera hacía un viento horrible y estaba muy nublado. Decidí darme mucha prisa en llegar a mi casa porque si no me iba a empapar. Estaba muy triste, a mi abuelo le había pasado algo que no sabía todavía y tenía que quedarme en casa toda la noche sola. 
Llegué a mi casa, me di un baño caliente, me puse el pijama y bajé al salón algunas mantas y cojines para pasar allí la noche viendo la tele. Estaba lloviendo violentamente fuera y yo estaba tosiendo y moqueando.
Me sentía muy mal, así que decidí tomarme una pastilla. Fui a la cocina, cuando de repente oí un golpe muy fuerte en el pasillo. Estaba asustadísima y no sabía muy bien qué tengo que hacer, así que cogí lo que tuve más a mano: una cuchara de madera.
-¡Buuu!
-¡Justin! ¿Qué coño haces aquí? -dije asustadísima mientras le apuntaba con la cuchara.
-Lo siento, no pretendía asustarte.
-No, qué va -dije irónicamente.
-¿Qué pretendes hacerme con eso? -dijo bromeando.
-¿Qué haces aquí? 
-He venido a hablar contigo.
-¿Y cómo sabes que estoy sola?
-El coche de tu padre no está, me confesaste tu estrategia ¿recuerdas?
-No, no lo recuerdo.
-¿Por qué no quieres hablar conmigo? 
-Pues...
-Sophie ¿piensas que te he emborrachado yo? -dijo cortándome.
-¿Qué? No... claro que no... -mentí.
-¿Entonces? No te entiendo... ¿no te ha gustado?
-¿Qué? Justin estamos hablando seriamente... 
-Y yo, totalmente -dijo mientras sonreía con esa sonrisa que me volvía loca.
-Mira, será mejor que te vayas.
-No me pienso ir de aquí hasta que me digas que es lo que te pasa conmigo.
-Pues a ver, eras mi mejor amigo.
-¿Era? ¿en serio que piensas dejar de hablarme por una noche tonta que tuvimos por causa del alcohol?
-No lo entiendes... -dije mientras tosía.
-Pues no, no Sophie, no lo entiendo, llámame idiota si quieres, pero yo no entiendo nada. Oye ¿estás bien?
-No, me siento muy mal, creo que me he puesto mala.
-Estás ardiendo -dijo mientras me tocaba la frente- espera, que te llevo yo -dijo mientras me cogía y me dejaba en el sofá.
-Le has cogido gustillo a esto de cogerme en brazos eh -dije bromeando. 
-Oye, aquí no vas a estar cómoda... te llevo mejor a tu habitación -dijo mientras me cogía otra vez -espera, que te traigo las mantas y los cojines -dijo después de dejarme en la cama cuidadosamente.
-Justin, pero todavía... 
-¿Qué vas a decir? ¿Que no me has 'perdonado'? No hay nada que perdonar, Sophie -dijo mientras me cortaba otra vez más.
-Eso es lo que tú piensas.
-Sophie, relájate, no pienses en eso hoy. Te voy a cuidar... ¿a qué hora vuelve tu padre?
-Pues hoy no vuelve...
-¿Cómo?
-Que mi abuelo ha tenido un accidente y ha ido a estar con mi abuela allí.
-¿Y qué le ha pasado?
-No sé, tiene que llamarme mi padre y decírmelo.
-Bueno, mejor... así tenemos toda la noche por delante... eh, no, no pienses que... -dijo intentando arreglar- bueno, que voy a hacerte algo de cena ¿tienes hambre?
-Mucha... oye Justin.
-Dime.
-Que no hace falta que estés aquí, ayudándome.
-Si hace falta, Sophie... somos amigos ¿no?
-Si, si... 
-Bueno, que voy a eso -dijo sonriendo.
Me trajo una rica sopa de fideos caliente y me la tomé.
-¿Quieres ver la tele? -me preguntó Justin.
-No, no hace falta, gracias, puedes irte.
-¿Irme? -comenzó a reír -no me voy, lo siento, no te pienso dejar sola.
-Justin, no hace fal...
-Sí que la hace, Sophie. Que no me voy -dijo mientras me cortaba por enésima vez- espera un momento, se me ha ocurrido una cosa.
-¿El que? ¡Justin!
Pasaron unos minutos y llegó con la televisión de mi padre.
-¿Qué haces? -pregunté riéndome.
-¿No quería ver la tele?
-Dios mío, estás loco -dije riéndome.
-Pero me quieres y mucho.
-Ya... es la pena -dije bromeando
-¿Cómo que pena? -dice mientras se me acercaba.
-Bueno, enchúfala ya que la has traído -dije carraspeando.
Encendió la televisión y se tumbó al lado mía abrazándome. Finalmente me dormí entre sus brazos.

***

Empezó a sonar mi móvil y me despertó. Me acerqué y lo cogí, sin querer desperté a Justin.
-Lo siento -le dije susurrando.
-¿Si?
-Sophie, soy yo...
-Menos mal papá, pensaba que no me ibas a llamar ¿qué ha pasado?
-El abuelo ha tenido un accidente mientras partía la leña.
-¿Qué tal está?
-Bueno, en realidad por eso te llamaba...
-¿Qué? No te entiendo.
-Verás hija...

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